
Escribiendo a las altas horas como siempre. Qué más quieres esperar de una chica como yo, no puedo darte nada que no exista ya. Quizá busques algo nuevo, yo no. En realidad, ya no sé quién soy. Hay veces que me veo a mi misma, y me siento bien, pero hay otras veces que no me reconozco. ¿Quién soy? ¿Quién eres tú? Nadie tiene la respuesta, tan sólo tenemos un nombre y un adjetivo.
Y al amanecer es todo tan temprano, todo tan nuevo y pulcro, ¿pero quién no se ha sentido sucio a la mañana? Siéntate, y hazte un favor, piensa.
Por las tardes pensamos en los planes de la noche. Y si no tenemos, nos sentimos tan solos, nos empezamos a plantear cosas tan triviales como ¿quién está a mi lado? ¿qué fin tiene mi vida? ¡Venga ya! Deja todas esas tonterías, y simplemente disfruta el tiempo contigo mismo, pues al fin y al cabo siempre tenemos a quién llamar. Y si no. Mira la agenda de tu móvil. Irónico, puedes pensar, que toda esa gente no son amigos, ¿entonces porqué tienes sus móviles? Y ahora pasamos a otro tema. No gracias, mejor mañana.
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