Mentiras, una tras otra, mentiras por miedo a perder, mentiras por miedo a que nos critiquen, a que nos juzguen, a que nos miren mal, mentiras, todas ellas por miedo, de quienes somos de qué somos y de lo qué hagamos, todas ellas se desarrollan al rededor de ti. Y lo más triste es que al final todas esas mentiras te las terminas creyendo, ya son tantas que acabas creyéndotelas, y terminas mintiéndote a ti mismo y junto a ello, viviendo en una mentira.
Y que duro es cuando llega ese día en el cual abres tu minúscula mente que se ha ido reduciendo cada vez que has dicho cada una de las mentiras, y te das cuenta que en qué mundo estás viviendo. Sí, todo es una gran farsa, y ya no sabes como salir de ella, ya no sabes como desmentir porque ya es tan grande la mentira que si la quitas ya no eres tu, ya que el yo que has ido creando es una mentira y todos sólo conocen ese yo.
Que dura es la mentira, pero más dura es la verdad, porque siempre detrás de la mentira está ella.
Ka.
No hay comentarios:
Publicar un comentario